Escríbele a tu yo del futuro.
Una carta que escribes hoy y que recibirás dentro de 1, 3, 5, 10 o hasta 15 años. Sella un mensaje para la persona en la que te vas a convertir.
Cómo funciona
Escribes tu carta
Un mensaje para tu yo del futuro. Sin cuenta, sin complicaciones.
Eliges la fecha y el canal
De 1 a 15 años. Por email, SMS o carta postal.
La recibes el día exacto
La guardamos cifrada y te la entregamos en la fecha elegida.
Elige tu fórmula
“Las cosas que hoy te quitan el sueño, tu yo del futuro apenas las recordará. Escríbele de todos modos.”
Privada y cifrada
Nadie lee tu carta. Se guarda cifrada hasta la entrega.
Entrega garantizada
Hasta 15 años. Te lo recordamos antes de cada envío.
Escrita con cariño
Un pequeño ritual para hablar con quien serás.
Lo que sienten al escribir su carta
Me senté a escribirle a mi yo de dentro de diez años y no pude parar de llorar. Nunca me había parado a pensar tanto en quién soy hoy.
Escribir esta carta fue como hablar con un amigo que aún no conozco: yo mismo en el futuro. Ya quiero que llegue el día.
La escribí en una noche difícil y me hizo un bien enorme. Saber que un día recibiré estas palabras me da calma.
Pensé que sería una tontería y acabé emocionadísimo. Le escribí a quien seré a los 40.
Una idea preciosa. Escribí mi carta para dentro de cinco años y ya siento curiosidad por lo que pensaré al leerla.
Se la escribí a mi hijo para cuando cumpla 18. Terminé con un nudo en la garganta. Qué manera de guardar el presente.
Nunca había escrito algo tan honesto. Es como dejarte un regalo a ti mismo en el tiempo.
Fácil, bonito y muy emotivo. Elegí la fecha, escribí, y me quedé pensando el resto del día.
Le escribí a la mujer que seré dentro de quince años. Me dio miedo y me encantó a la vez.
Lo mejor no fue solo escribirla, fue todo lo que sentí al hacerlo. Cuento los años para recibirla.
La escribí después de un cambio grande en mi vida. Fue como cerrar un capítulo y saludar al futuro.
Sencillo de usar y con mucho corazón. Ya recomendé la web a media familia.
Me hizo llorar y sonreír en el mismo párrafo. Nunca imaginé que escribirme a mí misma fuera tan fuerte.
Le puse fecha para mi próximo cumpleaños importante. Solo de imaginar que la leeré ese día se me pone la piel de gallina.
Un ejercicio de sinceridad total. Escribí cosas que no le había dicho a nadie, ni a mí.
La escribimos en pareja, cada uno la suya. Fue el plan más bonito que hicimos en meses.